Cómo reparar daños en estanterías y cumplir la normativa
Cómo reparar daños en estanterías y cumplir la normativa
Un daño en una estantería de almacén suele parecer algo menor en el día a día. Un puntal doblado, un larguero golpeado, un anclaje al suelo flojo. Pero precisamente estos detalles determinan si las estanterías de almacén mantienen su capacidad de carga a largo plazo o si los riesgos se acumulan sin que nadie lo detecte. Actuar mal en este punto no solo puede provocar mercancía dañada y paradas operativas, sino en el peor de los casos poner en riesgo la seguridad en la empresa y generar problemas en las inspecciones.
En este artículo explicamos de forma práctica cómo detectar daños en estanterías, clasificarlos correctamente y repararlos conforme a la normativa. El foco está en la DIN EN 15635, las directrices DGUV y las obligaciones derivadas de la BetrSichV y la TRBS. Además, incluimos pasos claros para elegir la medida adecuada, criterios para decidir entre reparación o sustitución y una checklist realmente útil para la próxima inspección de estanterías.
Normativa para estanterías de almacén: DIN EN 15635, DGUV y BetrSichV
Las estanterías de almacén son equipos de trabajo y deben utilizarse de forma que la seguridad y la capacidad de carga queden garantizadas de manera permanente. La referencia principal es la DIN EN 15635. Esta norma describe cómo deben supervisarse las instalaciones de estanterías durante el funcionamiento, cómo se evalúan los daños y qué medidas deben adoptarse en cada caso. Como complemento, la DGUV Information 208 043 aporta indicaciones sobre la seguridad de las estanterías y la DGUV 208 061 ofrece pautas concretas sobre equipamiento de almacén y medidas de protección. Como marco legal también se aplican la Betriebssicherheitsverordnung (BetrSichV) y la TRBS 1203, especialmente en lo relativo a cualificación y responsabilidades en las inspecciones.
En la práctica esto significa una cosa: los daños no deben valorarse “a ojo”. Hace falta un procedimiento fijo, responsabilidades claras y una documentación ordenada. Precisamente así se cumplen los requisitos de inspección y, al mismo tiempo, se evitan paradas innecesarias y costes de sustitución evitables.
Si además quieres tener una visión general de qué sistema de estanterías se adapta mejor a tus necesidades, en la guía Comparativa de estanterías de almacén: estanterías de carga ligera, de gran vano y para palets encontrarás una ayuda clara para decidir.
Inspección de estanterías obligatoria: quién revisa las estanterías de almacén y con qué frecuencia
En la operativa diaria se han consolidado dos niveles de inspección que, juntos, forman una red de seguridad eficaz. Primero, la inspección visual periódica durante el funcionamiento realizada por una persona designada internamente y debidamente formada. Segundo, la inspección técnica al menos anual realizada por una persona competente. La inspección visual permite detectar daños a tiempo y activar medidas. La inspección técnica evalúa de forma sistemática el estado de la instalación, revisa la capacidad de carga, el montaje y las medidas de protección, y aporta una evidencia sólida ante organismos de control.
Lo importante es la coherencia. Inspección visual, clasificación, medida adoptada y documentación deben encajar entre sí. Solo así la instalación de estanterías será no solo segura, sino también apta para superar una inspección.
Cómo clasificar correctamente los daños en estanterías: el sistema de semáforo según DIN EN 15635
En cuanto se detecta un daño en una estantería de almacén, debe quedar claro con rapidez si puede seguir utilizándose o si hay que inmovilizarla de inmediato. Para ello se ha impuesto el sistema de semáforo. Es una lógica de riesgo práctica basada en la DIN EN 15635. La clasificación determina el uso, el bloqueo y el plazo hasta la reparación.
Como referencia se utilizan valores límite para deformaciones. En sentido transversal al pasillo de la estantería, se consideran no críticos hasta 3 mm de desviación por cada 1.000 mm, y en el sentido del pasillo hasta 5 mm por cada 1.000 mm. Si se superan estos valores o si los componentes portantes presentan deformaciones claras, debe asignarse un nivel de riesgo superior.
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Clasificación |
Significado |
Indicaciones habituales |
Medida inmediata |
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Verde |
daño leve |
pequeñas abolladuras, golpes leves, valores límite dentro de rango |
señalizar, documentar y supervisar |
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Naranja |
daño peligroso |
deformación clara, valores límite superados, uso arriesgado |
descargar, inmovilizar, reparar cuanto antes y no volver a cargar hasta entonces |
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Rojo |
daño muy grave |
deformación intensa, inestabilidad, posible peligro inmediato |
descargar e inmovilizar de inmediato, dejar de usar y reparar o sustituir urgentemente |
Verde significa supervisar y documentar de forma trazable. Naranja significa descargar, inmovilizar y reparar sin demora. Rojo significa detener de inmediato, asegurar la zona y volver a poner en servicio solo tras la correspondiente autorización.
Comentario de los expertos de Master Rax:
En el día a día, los daños de nivel naranja suelen infravalorarse porque visualmente la estantería todavía parece “recta”. Lo decisivo son las deformaciones en la base, el anclaje y una inmovilización bien hecha. Si aquí se actúa con descuido, un daño local puede convertirse rápidamente en un riesgo real.
Causas frecuentes de daños en estanterías de almacén
La mayoría de los daños en estanterías no se deben a defectos del material, sino al uso diario. La causa más habitual son los golpes por impacto de carretillas elevadoras y otros equipos de manutención, sobre todo en la zona inferior de los puntales. También son típicas las sobrecargas en niveles concretos, la distribución asimétrica de la carga por cargas puntuales o almacenaje unilateral, así como los palets y soportes de carga dañados o inadecuados, que generan picos de carga. A ello se suma la falta de mantenimiento, cuando los daños se detectan pero no se documentan ni se corrigen con la debida constancia.
Quien controla las causas reduce los daños de forma notable. Para ello, las palancas más eficaces son itinerarios de circulación claros, protecciones antiimpacto efectivas, control riguroso de palets y placas de carga bien visibles.
Si buscas una planificación que no se quede solo en la estantería, sino que también tenga en cuenta recorridos, medidas de protección y disciplina de carga, merece la pena leer el artículo Planificación de almacén: estrategias y consejos.
Cómo reparar daños en estanterías: medidas inmediatas y documentación
1) Reaccionar correctamente de inmediato (según la clasificación)
- Rojo o naranja: descargar e inmovilizar la zona de inmediato
- Verde: se puede seguir utilizando, pero hay que señalizar y supervisar
2) Asegurar y documentar el daño de forma inequívoca
- Señalización en la estantería (visible, para que nadie almacene “de todos modos”)
- Documentación fotográfica: 1 foto general y 1 foto de detalle
- Registrar la ubicación: fila, módulo y nivel (o vuestro sistema interno de referencia)
- Datos del parte: fecha, persona responsable, nivel del semáforo, medida inmediata adoptada
Comentario de los expertos de Master Rax:
Una foto sin una posición de módulo claramente identificable sirve de poco en la siguiente inspección. Fila, módulo y nivel deben aparecer siempre en la imagen o quedar reflejados directamente en el parte. Eso ahorra tiempo y evita malentendidos en la autorización de puesta en servicio.
3) Poner en marcha la medida correspondiente
- Naranja: ordenar la reparación lo antes posible; en la práctica, normalmente en un plazo de 4 semanas
- Hasta entonces, no volver a cargar
- Rojo: reparar o sustituir de inmediato
- No utilizar la estantería hasta que se autorice su uso de nuevo
4) Autorizar el uso solo tras una reparación profesional
- La estantería vuelve a estar correctamente posicionada (sin deformaciones críticas)
- Anclajes, seguros y elementos de protección están completos y funcionan correctamente
- La carga por nivel y la carga por módulo vuelven a respetarse con seguridad
- Documentar la autorización (breve anotación en el protocolo de inspección)
Para evitar errores típicos ya desde el montaje, el artículo Errores habituales en el montaje de estanterías es un buen complemento antes de que pequeños defectos se conviertan en riesgos reales.
Reparación o sustitución de estanterías: qué conviene en cada caso
El objetivo siempre es que, tras la intervención, la estantería de almacén vuelva a quedar conforme al sistema y soporte con seguridad las cargas previstas. Que convenga reparar o sustituir depende del nivel de daño, del componente afectado, del estado general del sistema y del coste de la parada.
La reparación suele ser adecuada cuando
- el daño está limitado localmente, algo típico en la zona de impacto del puntal
- el sistema de estanterías en conjunto está intacto y no existen deformaciones generalizadas
- hay que minimizar la parada y prima una solución rápida
- una sustitución completa sería desproporcionada
La sustitución suele ser la mejor opción cuando
- existe una clasificación roja con deformación severa o inestabilidad
- hay varios componentes portantes afectados o el daño no está claramente delimitado
- los arriostramientos, la geometría del bastidor o las uniones están tan afectados que no puede restablecerse con seguridad la geometría del sistema
- los daños se repiten o ya está prevista una reforma del almacén
Comentario de los expertos de Master Rax:
Cuando los recambios no son compatibles con el sistema, la reparación sale cara. En esos casos, una sustitución planificada suele ser más rentable que una segunda reparación, porque los verdaderos costes vienen de los retrabajos, las paradas y las nuevas inmovilizaciones.
Reparación de estanterías según DIN EN 15635: qué significa exactamente
Una reparación de estanterías solo tiene sentido si, después de la intervención, la estantería de almacén vuelve a quedar conforme al sistema y puede soportar con seguridad las cargas previstas. No se trata de disimular visualmente el daño, sino de restablecer de forma fiable la capacidad de carga y la geometría.
Las soluciones improvisadas son arriesgadas. Entre ellas están enderezar puntales “a mano”, realizar soldaduras en el sistema sin una lógica clara de autorización o utilizar recambios que solo encajan de forma aproximada. Por eso, después de cada reparación hace falta una documentación limpia y una autorización inequívoca antes de volver a cargar la estantería.
Casos reales: 3 situaciones que vemos constantemente
Caso 1: golpe en la parte inferior del puntal
A menudo la estantería todavía parece estable, aunque el puntal esté visiblemente deformado en la zona de impacto. En la práctica, el orden correcto es decisivo: clasificar, descargar e inmovilizar si es naranja o rojo, y solo después reparar. Tras la reparación, hay que revisar el anclaje, porque precisamente ahí suelen pasarse por alto daños derivados. Solo después de una autorización documentada se vuelve a almacenar mercancía.
Caso 2: sobrecarga de un nivel
Aquí no siempre se aprecia de inmediato un “gran daño” evidente. Lo habitual es ver flechas, largueros desalineados o deformaciones recurrentes en el mismo punto. Lo decisivo es contar con documentación fiable: la carga por nivel y la carga por módulo deben estar claramente indicadas, junto con un protocolo de inspección que documente sin dudas la posición del módulo afectado. Sin esa base, un caso aislado se convierte rápidamente en un problema permanente.
Caso 3: daños repetidos en el mismo punto
Si un puntal recibe dos impactos, rara vez es mala suerte. Lo normal es que la causa esté en los recorridos de circulación, los radios de giro, las transiciones o la ausencia de protección antiimpacto. En estos casos, la verdadera medida no es solo reparar, sino prevenir: colocar correctamente la protección, adaptar la circulación interna y vigilar de forma específica la zona crítica dentro del plan de inspecciones.
Tres métodos de reparación habituales en la práctica
- Refuerzo de puntal: enderezado y refuerzo del puntal, intervención rápida en daños limitados.
- Montante inferior suplementario: se sustituye o complementa solo la parte inferior, ideal para daños típicos por impacto.
- Puntal inferior: sustitución de la parte dañada del puntal o del puntal completo, cuando el reemplazo parcial es posible conforme al sistema.
Idea clave: verde, supervisar; naranja, reparar de forma planificada; rojo, inmovilizar de inmediato y volver a usar solo tras autorización.
Checklist de inspección de estanterías: revisar estanterías de almacén según DIN EN 15635
Una inspección de estanterías solo es eficaz si cubre siempre los mismos puntos relevantes para la seguridad y queda documentada de forma trazable. Esta checklist recoge los puntos de control habituales que resultan decisivos en el día a día del almacén y en las inspecciones.
Montaje y sistema
- Montaje conforme a las instrucciones, componentes completos y correctamente instalados
Estructura y daños
- Daños en puntales, largueros, arriostramientos y uniones
- Deformaciones y flechas
- Grietas o anomalías en soldaduras, si las hubiera
Geometría
- Verticalidad de los montantes, con una desviación máxima del 0,5 %
Protecciones y seguros
- Protección antiimpacto presente y eficaz, normalmente en una altura de 300 a 400 mm
- Seguros antielevación y elementos de seguridad completos y correctamente colocados
Suelo y anclaje
- Anclajes al suelo firmes y completos
- Estado del suelo y capacidad portante, sin asentamientos ni desconchones
Carga y señalización
- carga simétrica, sin pu










